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domingo, 19 de septiembre de 2010

El Olimpo de Ramón


San Lorenzo derrotó 3 a 1 a Olimpo en el Nuevo Gasómetro y sigue dando pelea en el Apertura. Vega abrió la cuenta para el visitante, pero Tula, Bottinelli y Rivero lo dieron vuelta para alegría de la gente de Boedo.
Fue complicado el partido que tuvo el Ciclón al principio. Olimpo arrancó mucho mejor y a los 14 minutos daba la sorpresa por intermedio de Vega. Le costó acomodarse al equipo de Ramón, y encima antes del primer cuarto ya estaba en desventaja.
Ramón decidió el ingreso de Luna por Maza y cambió línea de 4 por línea de tres, cambio clave, ya que el equipo tuvo muchas más salida.
Hasta que la pelota parada, gran compañera de este San Lorenzo, apareció en escena. Pereyra capturó un centro, Tombolini dio rebote y Tula, en posición adelantada, puso el empate parcial para el Ciclón.
Asi se fueron al descanso. En el segundo tiempo el local salió con otra actitud y tuvo su premio a través de Bottinelli, otra vez, si… de pelota parada.
Cuatro minutos después del gol, Mosset iba a dejar a Olimpo con diez y a partir de ahí, ya nada sería igual.
Apareció el juego de Romagnoli, sumado a la solidez defensiva, hacían que sólo restaba saber en que minuto iba a hacer el tercero.
Hasta que Rivero nos dio la respuesta. A los 34 luego de un gran pase de Romagnoli, liquidó el partido.
San Lorenzo no luce, pero gana y se mete entre los grandes candidatos a pelear por el título, y sus hinchas saben que de la mano de Ramón Díaz… todo se hace más fácil.

Foto: Gentileza Clarín

domingo, 12 de septiembre de 2010

Con el freno de mano

Cuando las promesas son muchas la desilusión puede ser muy grande. Eso fue lo que pasó en el San Lorenzo - Vélez de ayer. Uno de los punteros visitaba al envalentonado Ciclón de Ramón pero ninguno de los dos dio un espectáculo digno para el marco que se generó.

El Falcón es confiable, nunca "te deja a pata", pero a veces carece de recursos o de variantes si el camino está complicado. En este caso la única forma de avanzar que tenía era el pelotazo largo para el gigante Balsas, que las veces que aguantó bien la pelota no tenía con quien descargar. Romagnoli no fue la manija que supo ser, Menzeguez no fue un rayo, ni siquiera un relámpago, lo mejor de San Lorenzo fue Rivero por la banda derecha, pero sin grandes incursiones en el campo visitante. Vélez tampoco fue un gran gestor de jugadas de riesgo. Con Zapata ausente a último momento por un desgarro y Somoza suspendido, Gareca optó por la dupla Razzotti - Coronel en el medio, algo que le sacó fútbol al equipo de Liniers. Moralez y Martínez entraron poco en juego, pero cuando el 10 encaraba generaba riesgo y era constantemente detenido con falta. Silva estaba aislado y sólo participó cuando retrocedía varios metros.

Poco fútbol en la tarde del Gasómetro, quizás debido a la crisis de oferta de combustible que por momentos se sufre en la Capital del país. Un cero para cada uno califica perfectamente el nivel del partido. Otro para la policía (¿cuándo superaron el aplazo?) que demostró su ineficacia aunque se limite los espectadores visitantes o se prohíba la asistencia. Si el método del gobierno porteño es la negación de toda responsabilidad ante cada hecho que los deje mal parados, el modus operandi de la Federal es la represión sin sentido al "hincha común" mientras los violentos de siempre siguen dominando el espectáculo del fin de semana.

domingo, 5 de septiembre de 2010

El Falcon es un Rayo


El Falcon de Ramón sigue acelerando. Esta vez le ganó el clásico 2 a 1 a Boca, con goles de Balsas y Menseguez, descontando Palermo para el Xeneize cuando se terminaba el partido.

San Lorenzo arrancó mucho más cómodo que Boca. Ramón decidió poner a Benítez y a Rivero para taparle la subida a Giménez y a Clemente Rodríguez, mientras que entre el colombiano López y Guille Pereyra no dejaban a Chávez recibir la pelota con tanta comodidad.

Una vez con la pelota en su poder (algo que sucedió en casi todo el primer tiempo), las opciones eran la descarga a Romagnoli o el pelotazo a Balsas, que bajaba todo lo que le tiraban.

Boca, la nada misma. Los carrileros no llegaban al fondo, y perdían la pelota con facilidad. Chávez estaba intermitente y muy marcado y tanto Viatri como Palermo estaban desconectados del circuito ofensivo.

El partido de a poco se hizo áspero, Medel, López, Viatri e Insaurralde vieron la amarilla debido a la rudeza con la que estaban jugando.

Cinco minutos antes del final de la primera parte, Medel le fue fuerte a López y se fue bien expulsado, pero minutos antes el colombiano le había entrado muy mal al chileno, y Pitana (de mal arbitraje) se equivocó al no sacarle la segunda amarilla al pelado de San Lorenzo.

En el segundo tiempo y con uno menos Boca salió con otra actitud. Viatri al minuto estrelló el travesaño con un cabezazo.

Pero a los seis minutos, luego de un tiro libre para San Lorenzo, Botinelli le puso la pelota en la cabeza al gigante Balsas, mientras Luchetti, una vez más, quedaba a mitad de camino, y ponía el 1 a 0 para el equipo de Ramón.

El equipo de Borghi acusó el golpe y salió decidido a buscar el empate, arrinconó a San Lorenzo contra su arco, pero no tenía forma de vulnerar a Albil.

El ingreso de Escudero, Mouche y más tarde Araujo dejaron a Boca jugando con 4 delanteros los últimos 15 minutos. Tuvo el empate en un cabezazo de Palermo que el recién ingresado Luna salvó en la línea y con una tapada de Albil a Caruzzo faltando cuatro minutos.

De ahí vino una contra letal, luego de que Araujo perdiera la pelota, Balsas corrió setenta metros, y habilitó al Rayo Menseguez que definió con categoría para liquidar el partido.

Sólo quedó tiempo para que Palermo siga estirando su récord luego del único error de Albil.

San Lorenzo ganó y estiró la paternidad con Boca. Ramón Díaz demuestra que puede armar un equipo que no es una Ferrari y que también con un Falcon puede pelear arriba.

Boca mostró actitud, pero volvió a mostrar una alarmante falta de juego colectivo, y cada vez está más lejos de la punta.


Foto: Gentileza Olé