Uno de los temas que quedó picando en el final de la tercera fecha del Torneo Clausura fue el principal actor del inicio de esta cuarta jornada. La cuestión es que tras finalizar el tercer capítulo del fútbol argentino muchos técnicos estaban en la mira y Héctor Rivoira, DT de Huracán, no estuvo ajeno a esa situación.

Rivoria sabía que iba a tener un trabajo difícil al tener que suplantar a Angel Cappa. Optó por tomar el timón del Huracán y se puso a naverga. Como capitán de una tripulación desmantelada, el Chulo se encontró con problemas en altamar. Es que las aguas tranquilas en las que flotaba el equipo de Parque Patricios ya no son las mismas. Se avecina una tormenta y están alteradas y picadas. Un temporal, representado por la mayoría de los hinchas del Globo, pronostica insultos y silbidos para con el comandante. Sí, los hinchas se cansaron, Huracán suma cuatro partidos sin ganar, y ya adjudicaron culpas: Babington y Riovira.
"¡Cuáles son los fundamentos para que me vaya?! Estoy laburando honestamente y rompiéndome el culo en Huracán. Déjenme trabajar tranquilo, exigió el DT al finalizar el partido. "Acá levantamos a un equipo que estaba muerto", se excusó. Por otro lado, también reconoció que "hay fallas, pero tampoco puedo armar un equipo como Vélez o Estudiantes". A pesar de la sinceridad, el Chulo tiene las horas contadas en el banco del Globo.


Es así entonces que Huracán cosecha cuatro partidos sin triunfos y no sólo, sino que también el promedio lo comienza a apretar. Por el lado de Newell's no pudo continuar por la senda de la victoria (venía de ganarle a Tigre).
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